Nunca dejes a 7 matemáticos-informáticos sueltos por una gran ciudad como es París, y menos aún si hay algún monumento famoso cerca o un tío que te escribe lo que tú quieras con letras extrañas.
Hemos estado 4 días pateándonos la ciudad, sus lugares de interés, y dejando nuestra huella por todo sitio por el que pasábamos. Desde encargar carteles con la identidad de Euler a escenificar el Super Mario Bros. delante de Notre Dame. En este tiempo, he sacado varias conclusiones:
· Es imposible hacer una foto en París sin que haya delante personas o coches.
· En Montmartre se oye más español que francés.
· Es alucinante la cantidad de gente que hay pidiendo.
· El metro es extenso y pasan trenes con mucha frecuencia, pero está en peor estado que el de Madrid.
· Son muy poco prácticos para todo el asunto de sacar billetes. Las máquinas sólo aceptan monedas y, cuando tienes que sacar 7 billetes de 8,20€ cada uno, es un problema.
· Las escaleras mecánicas son un bien escaso en las estaciones parisinas.
· Entrar a los sitios es carísimo (20€ Versalles, por ej).
· París tiene mil sitios a los que subir, mil puntos de vista desde los que ver la ciudad. Además, es todo inmenso.
· El aeropuerto deja mucho que desear. Una vez has facturado, tienes que esperar antes de embarcar en una sala pequeña, sucia, y donde no hay ni baños.
En general, París me ha gustado bastante, tiene mucho que ver y un montón de crepes que comer.


