Era necesario sacar un hueco para contar esto.
A falta de una jornada para terminar la liga de hierba, nos hemos proclamado campeonas matemáticamente.
Antes de este fin de semana, íbamos segundas, con un partido menos, a un punto de las primeras: el SPV’51. Teníamos jornada doble, los últimos partidos antes del definitivo SPV’51 – Pozuelo, destinado a decidir la liga.
Ellas tenían un único partido: el domingo contra el Club de Campo juvenil. Dábamos por hecho que las aplastarían, poniéndose con 22 puntos. Nuestro objetivo, ya que partíamos de los 19, era llegar a ese partido con los deberes hechos. Ganando nuestros dos encuentros, nos pondríamos con 23 (sí, futboleros, en hockey se dan 2 ptos por ganar), de forma que nuestra situación fuera más favorable al llegar al día D.
El sábado jugamos contra el Club de Campo. Y digo “jugamos” porque necesito algún verbo, la verdad es que no fue precisamente de nuestros mejores partidos. Nos costó mucho, demasiado. Ganamos 0-1 con un gol de Paula en la primera parte, pero la segunda fue todo un sufrimiento, una súplica al reloj para que pasara lo más rápido posible. Gracias a nuestra “gran” actuación, el Chino nos deleitó con frases tipo “Están contentas? Deberían estarlo, no todos los días se gana a un equipo así jugando como jugaron”.
Ese día nos aseguramos el segundo puesto y, con él, la plaza para la fase de ascenso. Ahora quedaba el siguiente paso: quedar primeras de Madrid para estar en el grupo “menos difícil”.
Tras el partido contra el Club de Campo, yo anticipé (con muy poca fe) que, si ganábamos al día siguiente y el SPV’51 perdía, seríamos campeonas. No es que no tuviera confianza en nuestro equipo, sabía que podíamos ganar perfectamente, pero pensar que el SPV’51 perdería era soñar demasiado.
Llegamos al domingo, contra el AHO. Jugamos una primera parte regular, pero su portera dejaba bastante que desear y llegamos al descanso con un 3-1 a favor. De este tiempo, debo destacar esta magnífica acción:
Situación: jugadora del AHO corre por la banda, entre fondo y 22 de nuestro campo. Nahir barre con el palo, y la bola sale por la línea de fondo. El árbitro indica corner.
Jugadora del AHO: “Eso es penalty, ¡eh! No puedes tirar así el palo y sacar la bola por fondo”
Nahir (mirando alrededor y, posteriormente, a la contraria): “Ése de amarillo… es el árbitro, no?”
Descojone absoluto de las que estábamos cerca (Nahir, te queremos, aunque marques goles en propia. No te vayas xDDDD)
En el descanso, el Chino volvió a recordarnos que estábamos jugando como el culo, pero al menos rescató que ganáramos :p
La segunda parte sólo se puede definir de una forma: fue una fiesta. Empezamos a jugar bien de una vez por todas… no me voy a liar a explicarlo, espero hacerme alguna vez con el vídeo, ya que nos grabaron.
El resultado final fue de 6-1, y con un magnífico sabor de boca. Estábamos muy contentas, felicitaciones por todos lados… la moral no podía estar más alta para el partido definitivo contra el SPV’51.
Sin embargo, oh sorpresa, nos fuimos a nuestras casas y, al rato, nos encontramos con un mail de María: el SPV’51 había perdido. Éramos campeonas.
Sé que no es la forma más épica de ganar una liga, esperábamos un último encuentro en el que ambos equipos nos jugáramos todo, pero no cambio por nada esta seguridad.
El último partido será un mero trámite, y ya tenemos las miradas fijas en la fase de ascenso. Como dije, tenemos el grupo “menos difícil”: 2as catalanas, 2as vascas y gallegas. Teniendo en cuenta que el otro es 1as catalanas, 1as vascas y canarias, es para estar contentas. Jugaremos del 28 al 31 de mayo en el Valle de las Cañas (Pozuelo). No va a ser fácil, pero llevamos mucho tiempo preparándonos y estoy segura de que podemos hacer un buen papel.


