Ya he visto que las visitas al blog han subido considerablemente durante la fase de ascenso, jeje. No seáis impacientes, sabéis que, estos cuatro días, he tenido de todo menos tiempo y descanso, y que la sombra de EDI ha revoloteado sobre mi cabeza hasta hoy.
Qué decir de esta temporada… que ha sido increíble se queda corto. Han pasado tantas cosas, he aprendido tanto… El equipo ha cambiado, al igual que lo he hecho yo.
En noviembre tuve mi primera lesión, no sólo deportiva, sino la primera vez que me hice algo más serio que un rasguño, un moratón o un corte. Estuve un mes sin poder jugar, y lo pasé mal, pero también me sirvió para darme cuenta de cuánto necesitaba el hockey en mi día a día. Volví con mucho que recuperar, pero también con muchas ganas de ponerme al día otra vez.
La liga fue casi inmejorable. Terminamos una primera vuelta impecable, con 7 victorias de 7. El comienzo de la segunda fue un poco más complicado, perdiendo contra el INEF y, después, empatando contra el Valdeluz juvenil. Sin embargo, supimos sobreponernos y salir del bache, endosándole un 4-0 al Club de Campo juvenil.
A partir de ahí, no volvimos a pinchar. Unas veces jugando mejor, otras peor, pero lo cierto es que nos llevamos todos los partidos. El 10 de mayo, después de ganar al AHO por un contundente 6-1, y demostrando de una vez que éramos capaces de jugar bien, el SPV’51 nos dejó sin final épica al perder su partido, proclamándonos campeonas con una jornada de antelación.
Terminamos la liga con 24 puntos sobre los 28 posibles, marcando en todos los partidos, siendo el equipo más goleador (35 tantos) y el menos goleado (8).
Tres semanas después, llegó la tan ansiada fase de ascenso.
Estos cuatro días sin duda han sido la experiencia más increíble de todos los años que llevo jugando al hockey. Empezando por el partido contra el Lagunak, que me hizo creer lo que éramos capaces de hacer, hasta el pitido final contra el Barça. Pero nada habría sido lo mismo sin algo tan grande como es nuestro equipo, de la primera a la última, dentro del campo y fuera de él.
El sábado fue uno de los días más emocionantes de mi vida. Primero, la lesión de Carmen. Después, en el descanso, el abrazo de Lora en la puerta de los vestuarios. El segundo gol de Laurita, que prácticamente sentenciaba el partido… Todas las carreras detrás de la holandesa, tratando de no despegarme de ella… Cada uno de los minutos hasta que inundamos el vestuario va a ser inolvidable.
Por la noche, llegó el momento en que empecé a maldecirme a mí misma por irme el año que viene. No me puedo creer que vaya a perderme algo tan importante como es nuestro primer año en 1ª división, y me siento culpable por el agujero que dejo, pero tengo fe en que el equipo seguirá ahí cuando vuelva (o, como diría el Chino, las cagaré a trompadas :p)
Tengo que dar las gracias a todas y cada una de las personas que han formado parte de esto. A los que se dejaron la garganta en la grada y nos empujaron con sus canciones. Al Chino, que nos preparó como nunca, sacó lo mejor de nosotras, nos animó, nos echó la bronca cuando fue necesario y nos hizo creer en nosotras mismas. A las pequeñas, por los momentos en el vestuario, perfectos para quitar los nervios antes de los partidos, por ser el apoyo sin el cual el equipo senior no podría existir, por echarle huevos y por sacar lo mejor que tienen cuando hubo que sustituir a Carmen. A las argentinas, que han traído tanta vida al equipo, por su forma de ver el hockey. A Carmen, por supuesto, que es una parte indispensable del equipo… qué puedo decir, llevo toda la vida jugando con ella, y la seguridad que siento cuando la tengo por mi banda es irreemplazable… por darlo todo, por ser única, por saber más que nadie todo lo que hemos tenido que pasar para llegar hasta aquí. A Arantxa, que estuvo inspiradísima durante todo el torneo… y a todo el equipo en general, que si sigo no acabaré nunca. Gracias por todo este año, por haber hecho todo esto posible.
Porque lo que hemos conseguido no nos lo ha regalado nadie. Nos ganamos nuestra plaza por ser campeonas de Madrid, y nuestro ascenso por ganar todos los partidos de nuestro grupo. Nadie nos ha hecho ningún favor, no hemos dependido de nadie, y todo esto ha sido fruto de nuestro trabajo, nuestras ganas y nuestra fe en nosotras mismas.



¡Qué emoción! ¡¡Qué bonito Leyre!!
Enhorabuenaaa!!
comentario por Elena — Jueves, 4 Junio 2009 @ 13:09
Qué bonito :_(. Cuando tenga hijos los pondré a jugar al hockey :D.
comentario por Alf — Jueves, 4 Junio 2009 @ 15:20
Di que sí Leyre!!!
comentario por Paulis — Jueves, 4 Junio 2009 @ 19:12
Wiiiiiiiiii!
comentario por Eli — Jueves, 4 Junio 2009 @ 19:53
Viva !!
comentario por Adrian — Jueves, 4 Junio 2009 @ 22:27