Por la boca vive el pez

Martes, 13 diciembre 2011

Entre perlas y sobres de azúcar

Archivado en: Hockey — Leyre @ 23:05

En esta época de éxodo de argentinos, nos toca mirar a la cantera. Y, por si no nos había quedado ya lo suficientemente claro, la coincidencia de un partido fuera de casa con el puente de la Inmaculada y el torneo del Polo no dejó lugar a dudas sobre la importancia que tienen las cadetes en este equipo.

Después de muchos interrogantes sobre quién venía y quién no, con Karacsonyi en África de safari, más gente de viaje (o estudiando, no sé) y las pequeñas pateando culos en Barcelona, fuimos finalmente 12 las que salimos para Gijón el sábado. De esas 12, Rucci y Fran venían de cheerleaders.

No sé si fue porque, al ser tan pocas, tocábamos a más, o tal vez por el arrebato cocinero que le dio a más de una, pero nos pasamos el viaje comiendo. Más de lo normal, que ya es mucho. Galletas de Silvia por aquí, brownie de Rosi por allá, patatas, chocolates regalo de Nienke por San Klaas… Todo aderezado con El viaje de Chihiro y una interpretación de My heart will go on grabada por el iPhone de Inés y retransmitida a nuestras corresponsales en Barcelona: Dina y María. De todas formas, por si alguien lo dudaba, cuando llegamos a Gijón, a eso de las 21:00, aún teníamos hueco para la cena en el hotel.

Después de meternos nuestro menú estándar, pasta y pechuga de pollo, entre pecho y espalda, nos pusimos a ver el Clásico. El gozo de las madridistas Sara, Pupi y Kinki acabó pronto en un pozo, para disfrute de Inés y Rucci.

El rescate de Perla

A la mañana siguiente, llegaron Dina, María y Julián, que habían venido desde Barcelona en un tren nocturno. Desayunamos, pusimos todo perdido de azúcar por las enseñanzas de Inés, y nos metimos en una habitación para tener la charla. Cuando terminamos, algunas se encontraron con que una mujer se había quedado encerrada en su balcón y estaba pidiendo a gritos que alguien llamara a la policía y los bomberos para que la sacaran de allí. Todo esto mientras gritaba a una tal “Perla” dentro de su casa, suponemos que sería la perra.

Rescate efectuado y calle desbloqueada, pusimos rumbo a la Universidad Laboral, donde está el campo de hockey y donde supuestamente se fugó el cerebro de Kinki xD

Una combinación de vestuario, música a todo volumen, bailes y cantos característicos previos al partido y ventana abierta dieron como resultado que, cuando salimos al campo, las del Covadonga nos miraron raro. Menos mal que esta vez no hicimos el “matar, matar” xD

En fin, calentamiento y a lo que íbamos: a jugar. Empezamos llegando más nosotras y tuvimos nuestro primer penalty, que Silvia lanzó fuera. Las del Covadonga se fueron metiendo más en el partido poco a poco, y la cosa se igualó bastante, con llegadas de ambos equipos pero sin peligro. Ana metió un par de bolas cruzadas arriba desde la banda derecha, pero no tuvimos a nadie para recibirlas. Sin mucha historia más, llegamos al descanso (con gajos de naranja cortesía del equipo local).

En el segundo tiempo, se complicó un poco el asunto. Nos presionaron más, lo cual provocó errores por nuestra parte y alguna ocasión de peligro,empezando por un penalty que entró por encima de la tabla. Un rato después, un golpeo de la lateral izquierdo del Covadonga salió elevado y acabó reventando el dedo de Dina. Por cómo salió del campo, pensé que no volvería y tendríamos que acabar el partido las 11 que quedábamos, pero sí lo hizo y, la verdad, ni se notó que le habían dado un golpe. Respecto a nuestras oportunidades de marcar, tuvimos un pinche de Inés que se fue cerca de la escuadra y dos penaltis más: uno lo tiró Nienke y lo despejó la portera, y el otro lo tiró Silvia, el rechace quedó muerto con la portera en el suelo, pero no acertamos a meterlo. Aún quedó tiempo para un susto: un uno contra uno que Sara sacó milagrosamente, salvándonos un punto. Y así terminó el partido en 0-0.

Buscando algún tipo de crónica por parte del Covadonga antes de empezar a escribir la mía propia, he encontrado dos cosas: la primera, un artículo en un periódico; la segunda, un blog. Tengo que hacer algún comentario al respecto. Para empezar, en ambos sitios dicen que el Covadonga mereció ganar. Tal y como yo lo veo, no lo merecieron más que nosotras. Ambos equipos tuvimos nuestras oportunidades, ninguno las supimos aprovechar, y creo que el empate fue un resultado justo. Por otro lado, en el blog ese hacen mucho hincapié en que su equipo está formado enteramente por jugadoras de Gijón, sin ningún tipo de fichaje o gente de fuera. Pero luego leo párrafos como este: “Como era de suponer el conjunto madrileño estará formado por mas del 40% con jugadoras no nacionales (4 argentinas, 1 holandesa y 1 uruguaya). Las de Zapatero, por 5 de la Arena, 5 del centro, 2 de la Calzada,  2 del bibio. Partido equilibrado donde los haya“, y no me mola nada. Me parece admirable que estén donde estén con lo que tienen, y estoy de acuerdo en que es un motivo para sentirse orgullosas, pero no deberían ponerlo como si para nosotras fuera todo mucho más fácil o tuviéramos más medios. Porque nosotras tampoco fichamos, las extranjeras que tenemos están aquí por estudios, trabajo o lo que sea (quiero decir, que no las ha traído el club) y, por si no se dieron cuenta, fuimos a ese partido en una situación bastante precaria con sólo 12 jugadoras, de las cuales, además, sólo 2 eran extranjeras. Y justo se dio la casualidad de que ése fue el primer partido en mucho tiempo en el que no tuvimos ninguna argentina jugando. Todo esto lo digo de buen rollo, que las del Covadonga me parecieron gente simpática y, ante todo, que juegan limpio (cosa que se agradece dado lo que te encuentras por ahí). Y ya el último comentario sobre el blog, ¿habéis visto las estadísticas que llevan? ¿Creéis que voy a resistir la tentación de hacer algo así yo también? ¡Me parece una idea genial! Ya hay sección nueva asegurada para futuros posts sobre partidos, jajaja.

El dedo de Dina

Ya para terminar, la vuelta a Madrid fue lenta y tranquila, como viene siendo habitual, aunque tuvimos la suerte de no comernos casi nada de atasco pese al puente. Vimos El ilusionista (muy recomendable), comimos sandwiches, patatas, fuet y restos de brownie y galletas, e hicimos una última interpretación de My heart will go on a poco de llegar a Pozuelo.

Al llegar, Dina fue al hospital a que le miraran el dedo, y más tarde nos comunicó a todas que tenía una fractura. Lo primero que pensé al leerlo: “dios mío, y volvió al campo con el dedo roto”. Dina, ya lo dije en el último post, pero ahora más que nunca: eres una crack y los huevos que le pones no se los pone nadie. Espero que te recuperes lo antes posible. Sabes que se va a notar mucho tu ausencia, pero si todas nos esforzamos y damos al menos la mitad de lo que das tú en el campo, probablemente saldremos adelante en Orense.

La situación después de la última jornada: los resultados de los demás partidos han sido los que más nos convenían: empate de Orense con Club de Campo y Xaloc con Jolaseta (que ganara el Xaloc ya era mucho pedir) y victoria de Sardinero sobre Uni. Sevilla, así que mantenemos nuestra posición y seguimos cuartas, a 2 puntos de Uni. Sevilla y Club de Campo, que marcan el ascenso. Quién nos iba a decir a nosotras hace un tiempo que íbamos a estar alguna vez tan cerca de División de Honor, jajaja.

Jueves, 8 diciembre 2011

Laurita

Archivado en: Hockey — Leyre @ 10:16

Este post es para ti, Lau. Tú vas a ser la primera en leerlo, a ti va dirigido. De todas formas, cuando lo hayas leído (avísame), lo haré público por si alguna de éstas quiere echarse una llorera. Pero no es mi intención ahora escribir “tu historia en el Pozuelo”, sino escribirte a ti.

Cómo decirte todo lo que querría sin convertir esto en un desastre o una biblia… No sé ni cómo empezar.

La verdad es que no me hago a la idea de que te vayas; o que ya te hayas ido, para cuando leas esto. Desde el día en que publicaste en facebook que ya tenías los billetes para volver a Argentina, el 8 de diciembre quedaba muy lejano. Pero se fue acercando, y acercando… Y, de repente, tengo que hacerme a la idea de que ya es una realidad. Y pienso en todo lo vivido contigo, con una mezcla de alegría por todo lo bueno que nos has dado y una enorme tristeza al pensar que se acabó (y ahora es cuando, si estuviera escribiendo a mano, esto se empezaría a emborronar… suerte que sólo lo puedes saber porque te lo estoy diciendo).

Ya te dije que “odio a los argentinos que vienen para estar aquí 3 años y luego volverse”, pero en realidad no os odio a vosotros, lo que odio es que os vayáis. Y aun así, si me paro a pensarlo, no es tanto lo que pierdo por que te vayas como lo que he ganado por conocerte. Es pura matemática: no puedo perder algo que nunca he tenido, si he llegado a tenerlo ha sido porque me lo has aportado y, de todo eso, aunque te vayas, nos quedas tú, a miles de kilómetros, pero tú; las consecuencias de tu paso por aquí; e infinidad de recuerdos que nunca se borrarán. Así que, si no pierdo todo lo que he ganado, claramente me compensa :)

Nos has aportado muchísimo, Lau. Si no fuera por ti, no nos llamaríamos lechonas, no habríamos conocido a alguien tan genial como Juan, María habría tenido que seguir mirando para arriba para hablar con cualquier jugadora de 1ª… jajaja. Y ya detalles menores :p, quién sabe si ahora el equipo estaría donde está, o cuántas horas de diversión nos habríamos perdido… que parece que no porque no estás haciendo el tonto todo el día, pero lo cierto es que, al menos yo, me he reído mucho contigo.

Para mí, eres la mejor jugadora con la que he compartido equipo nunca: una garantía en defensa, una solución en las salidas, un penalty infalible, siempre jugando con cabeza y tranquilidad. Y, como persona, eres una grande también. Vas a dejar un hueco enorme en este equipo.

Voy a echar de menos pequeñas tonterías como “tirarte” después de los entrenamientos, o ver Anatomía de Grey (o una peli casi a oscuras :p) contigo en los viajes, porque, cada vez que me vuelva sola a casa después de entrenar (Sara no cuenta :p), o cada vez que vea el último capítulo de Grey en cuanto salga en vez de guardármelo para el viaje, me acordaré de ti. Estas pequeñas tonterías me harán darme cuenta de que ya no estás. Y, en realidad, no serán lo que eche de menos, sólo me recordarán a quién echo de menos.

Esto se me está pasando de sentimentaloide, pero he cogido la inercia ya (nótese el tono sarcástico en la palabra “inercia” :p).

No sabes cuánto envidio a toda esa gente que te escribe en el muro de facebook, hablando de lo poco que queda para que vuelvas y cuánto se alegran de tu regreso.

Dices que es muy importante para alguien de fuera formar parte de un grupo como el nuestro. Pero Lau, tú dejaste de ser alguien de fuera. Alguien de fuera no se habría pasado toda la pretemporada de viaje para después ponerse a tirar el primer penalty del primer partido sin que absolutamente nadie dijera nada al respecto; alguien de fuera no nos habría puesto a todas a bailar en un autocar de Santander a Bilbao; alguien de fuera no habría celebrado el gol de nuestro ascenso como si fuera lo más grande que ha hecho en su vida. Tú eres una de nosotras, una más, no importa de dónde vinieras. Eres parte de todo lo que somos, y ya lo serás para siempre.

Espero que Mar del Plata os reciba con los brazos abiertos, y que os espere un futuro lleno de buenos momentos con vuestra familia y amigos. Pero como dejes de dar señales de vida, me plantaré allí personalmente para darte un par de collejas ;)

P.D. Retiro lo de cobarde ;)

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